Archivo

Abrazos, por Guillermo Lehmann

Lemos entregó el poder a Spicogna

Los abrazos de Villa Allende y Río Ceballos tienen detrás del foco de la fotografía una profunda disidencia. Radicales que entregan el poder a peronistas. Ideas y conceptos distintos de las formas de gobernar. Revanchas partidarias, odios pueblerinos, reproches añejos. Del blog de Gustavo Priselac robo una foto y un concepto. Sergio Spicogna recibe el abrazo de Gaspar Lemos al reasumir la intendencia. Máximo Martínez en Villa Allende también abrazó a Héctor Colombo cuando le entregó la conducción del municipio. En el resto de las localidades de Sierras Chicas todo fue reelección. Los abrazos de Villa Allende y Río Ceballos tienen detrás del foco de la fotografía una profunda disidencia. Radicales que entregan el poder a peronistas. Ideas y conceptos distintos de las formas de gobernar. Revanchas partidarias, odios pueblerinos, reproches añejos. En La Calera el eslogan de campaña del actual intendente Rodrigo Rufeil fue “La ciudad sigue”. En los casos de Río Ceballos y Villa Allende, desgraciadamente, se vislumbra un escenario de enfrentamientos, rencores y rupturas. Para nuestra mala suerte se ha convertido en regla que lo que hizo una gestión no sirvió para nada y debe comenzarse todo de nuevo. Estos abrazos nos demuestran que estos dirigentes, durante los próximos cuatro años, se van a controlar a distancia, con desconfianza y esperando el malpaso.

Dejar un comentario