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La basura a otra parte, por Guillermo Lehmann

La única consigna parece ser: mi basura a otro lugar. La zozobra con que vivieron nuestros intendentes desde que la comuna de Bower anunció que desde el 1 de abril no permitiría que se depositara más nuestra basura en ese lugar fue demostrativa de cómo se concibe el problema de los residuos entre nuestras autoridades. La noticia que desde esa fecha se podrá depositar en un predio de la municipalidad de Córdoba trajo alivio infinito a nuestros funcionarios. Sin embargo entendido así el problema, siempre estará latente. Otro día vecinos que habitan en cercanías de ese basural protestarán y habrá que buscar otro lugar y otro, y otro. Aunque suene terrorista a los oídos de las autoridades, en algún momento deberemos evaluar la opción de que nuestra basura quede en nuestro lugar. No parece justo que otras comunidades sufran los efectos de grandes basurales que generamos con nuestros residuos. A Bower le entraban 80 mil toneladas por mes de basura. Cómo reaccionaríamos si nos pasara eso?. Es posible abordar la cuestión de la basura sin depender de tener que llevarla a otro sitio o sin reabrir los viejos basurales municipales? Es un desafío, pero no es imposible. Unquillo en la actualidad logra reducir el 60 por ciento de la basura que produce mediante la recolección diferenciada y el fomento de composteras domiciliarias. Así cada familia incluida en los programas saca a la calle sólo un 40 por ciento de la basura que genera. Luego el municipio se encarga de clasificar y comercializar los residuos inorgánicos (papel, cartón, plástico, vidrios, latas), y derivar en contenedores menos de la mitad de la basura que otros lugares como Villa Allende, Río Ceballos o La Calera desesperan por sacar de esas ciudades. Como ven, no es imposible. Sí requiere de esfuerzo, determinación, persistencia y sobre todo conciencia ambiental para comprender y asumir que no es justo que la basura que producimos nosotros se la tiremos en la casa a otros vecinos. El rol del Estado en este problema es esencial.

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